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La importancia de elegir un buen colchón

Por   /  17 diciembre, 2018  /  No hay comentarios

Comprar un buen colchón es crucial para mejorar nuestra calidad de vida. Factores como la temperatura, el ruido o la claridad incluirán en nuestro sueño, pero también lo hace el colchón. Teniendo en cuenta que nos pasamos una buena parte de nuestra vida durmiendo (alrededor de 23 años) no podemos escatimar en estos.

Un colchón de mala calidad, o cuyas características no sean las adecuadas para nuestro cuerpo, puede provocar que no durmamos correctamente, provocando, incluso, hasta lesiones importantes que se manifestarán con el paso del tiempo.

Encontrar un colchón que se ajuste a nuestras necesidades parece fácil… pero cuando descubrimos la gran variedad de colchones y canapes abatibles, la cosa cambia.

Hay ciertos factores que nos pueden ayudar a elegir el mejor colchón, como los siguientes:

¿En qué nos tenemos que basar para elegir buenos colchones?

¿Cuándo lo debemos cambiar?

Este es el primer dato que debemos tener presentes: así sabremos si ha llegado el momento de cambiar el colchón, o si puede aguantar todavía un poco más.

La Asociación Española de Fabricantes de colchones recomiendan hacer el cambio cada 10 años, para evitar problemas de higiene y de confort. Esto tiene su sentido: por más que compremos el mejor colchón del mercado, este se irá deteriorando con el paso del tiempo.

Los materiales se desgastan hasta el punto en el que provocarán dolores y harán que te levantes sin energía.

Firmeza

El colchón debe ser capaz de repartir el peso del cuerpo con la proporción correspondiente: debe de ser tal que ayude a sostener bien el cuerpo, pero a la vez poder adaptarse a la curvatura natural de la columna, para evitar causar problemas e incomodidades.

Si el colchón fuera demasiado rígido, no se adaptaría correctamente y ejercería una presión exagerada. Pero si el colchón fuera muy blando, el cuerpo se hundirá, la espalda se curvará en exceso y elevará la sensación de calor.

Por lo general, un colchón más duro suele ser mejor para la espalda, pero no siempre es así.

Tamaño

El tamaño importa a la hora de buscar colchones, y mucho.

Debemos tener muy presente que siempre hemos dormido en colchones de 90 cm x 190 cm. Cuando compramos una cámara para dormir con otra persona, si esta fuera de 135 cm x 190, esto nos dejaría un espacio para dormir de 67,5 cm, otorgándonos un mínimo espacio para poder descansar.

Lo más interesante sería apostar por un mínimo de 150 cm x 190 cm o hasta los 180 cm x 200 cm. Ambas medidas son estándares.

El largo también es importante, ya que el colchón debería ser lo suficientemente largo como para evitar que te cuelguen los pies. Apoyado en la almohada debería de haber un espacio de unos 10-15 cms.

Material a elegir

Podemos encontrar todo tipo de materiales: tenemos colchones de muelles, de gel, de látex, de espuma, etc… ¿Cómo podemos saber cuál es el que más nos conviene?

  • De muelles: Son los más populares y económicos. Por lo general, estamos hablando de un colchón con buen soporte y buena ventilación. Hasta se recomiendan para personas que tienen un peso elevado o alguna dolencia lumbar. Con el paso del tiempo irán perdiendo su altura y firmeza, pero deberían poder aguantar unos 10 años sin ningún problema.
  • De espuma: Son colchones diseñados en poliuretano o poliéster, se adaptan bien a la forma del cuerpo y tienen buena capacidad para recuperar su forma original tras haber sometidos a una determinada presión. Aíslan del calor y son muy duraderos. Cuanto mayor sea la densidad, mayor será el precio.
  • Viscoelásticos: Confeccionados de una espuma especial que se adapta al cuerpo bajo los efectos de presión y de calor. Ofrecen una buena distribución del peso y son una buena opción para quienes tengan que pasar bastante tiempo en la cama (por ejemplo, por problemas musculares). Tienen la particularidad de absorber el movimiento, evitando molestar al compañero de cama. El único problema que se les puede poner es que son más caros que otros productos.
  • De látex: Tienen un buen sostén, son muy flexibles y se adaptan bien a los contornos del cuerpo. Consiguen distribuir la presión de manera uniforme, aíslan el calor y son una buena opción para quienes se mueven mucho por la noche. Según los expertos, el látex consigue la mejor combinación posible entre comodidad y soporte, con una durabilidad mejor que la de los muelles.

Precio

Y, por supuesto, el precio también influye. Es posible encontrar buenos colchones y camas abatibles en Internet a precios únicos, entre otros tantos productos para cama.

Apuesta siempre por la más alta calidad posible, pero tampoco hace falta que pagues el precio más alto posible. Hay muchas ofertas si sabes buscar un poco.

Ten presentes estos criterios y podrás encontrar el mejor colchón.

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