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Hank es el primer robot con ‘tobillos’ para volver a caminar

Por   /  2 enero, 2018  /  No hay comentarios

Hank es el l primer robot con 'tobillos' para volver a caminar

Hank, el exoesqueleto o robot vestible español, se trata del más completo que se puede encontrar en el mercado global, que sirve para devolver la capacidad de andar a individuos que presentan padecimientos neurodegenerativos, daño cerebral adquirido y lesiones medulares total o parcialmente.

Consiste en el primer modelo diseñado especialmente para rehabilitación, esta es la razón por la cual posee seis motores, ubicados cada uno en las articulaciones de las caderas, los tobillos y las rodillas.

El director de Gogoa Mobility Robots, Carlos Fernández Isoird, indica que al contar con seis motores, brinda mayor naturalidad al caminar al mismo tiempo que permite subir y/o bajar escaleras.

Destacó también que el paso de 4 a 6 motores no es sencillo, por lo que sería necesario desarrollar nuevamente el algoritmo de funcionamiento. Aparte de esto, Hank resulta más silencioso que su competencia dentro del mercado, es mucho más ligero, unos 14 kilos y tiene un precio más asequible, 60.000 euros.

Hank es una estructura metálica elaborada con aluminio aeronáutico 70/75, muy ligera, la cual posee una gran rigidez y se sujeta tanto a la cintura como a las piernas.

Recreación del modo de funcionamiento del robot 'Hank', de Gogoa Mobility Robots

Cuenta con 33 piezas mecánicas y cada una de las uniones de todas las articulaciones se encuentran conectadas con el sistema de transmisión del movimiento, compuesto por un motor, un reductor armónico que disminuye a una sola, 160 revoluciones por minuto del motor y la electrónica de control la cual se encarga de medir la posición de la articulación, la velocidad, el ángulo y la fuerza de interacción, con sensores que miden el grado de deformidad que hace la articulación en la armadura.

La información de cada articulación es enviada a través de cables hacia la unidad central de control, es decir, a una caja ubicada en la cintura la cual responde a la información de cambio de posición ante el deseo de caminar, sentarse y/o subir/bajar escaleras.

Al mismo tiempo, la unidad central se comunica con la aplicación del ordenador o Tablet mediante una conexión Wi-Fi, con el fin de dar las órdenes a través de Bluetooth para andar o detenerse, sentarse y enfrentarse a las escaleras

La inteligencia del exoesqueleto proviene de su software de control, que está elaborado con lenguaje de programación C.

Tomó 4 años para que el Instituto Cajal logrará desarrollarlo, durante ese tiempo incluyó los patrones para caminar de alrededor de 100 individuos. El programa lleva a cabo un control total de cada uno de los movimientos, ángulos y fuerzas de Hank, enviando órdenes a todos los motores de manera coordinada.

El movimiento se personaliza de acuerdo al peso, límite de movimiento y estatura de cada individuo.

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